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domingo, 20 de diciembre de 2009

PAZ, AMOR Y NAVIDAD EN EL TECHO DEL MUNDO

Por estos días en Chaiña, da la impresión que se puede tocar con las manos las nubes grandes y negras, corre un viento helado, pero no tan gélido con en invierno. Llueve y nieva en este lugar que se ubica sobre los 4800 metros sobre el nivel del mar.
Para llegar hasta Chaiña, los integrantes de la Asociación Yachasunchis Pukllasunchis, tuvieron que salir a las 2 de la madrugada, e ir por los Andes, a través una carretera bañada por la lluvia a la altura Imata y adornada de nieve por Condoroma y alrededores.
A las 10.30 de la mañana llegaban a Cayarani, un esplendoroso sol los recibía, pero también el alcalde del mencionado distrito que esta en la provincia de Condesuyos, Benigno Aguate Mollo. Luego de los saludos e informes del caso, se continuó con el viaje. Una hora y media después se dejaba ver los techos de pajas de las casitas de Chaiña, de la misma manera el techo de la escuelita, pero que esta vez no brillaba, es que el astro rey estaba escondido por una negras nubes; el sonido de la bocina de la camioneta alertó a los pobladores y sobre todo a los niños.
-¡Llegaron, llegaron!-
Era el grito del pequeño Javier que junto a Rodrigo corrían tras la camioneta, para después el vehiculo detenerse y los integrantes de Yachay, invitaron a subir a los pequeños.
Los pequeños de Chaiña, elaboraron sus carteles con mensajes sobre la paz y Navidad

La profesora Clara, explicando los personajes del Nacimiento y el significado de la misma


Después de armar el sencillo nacimiento los niños cantaron villancicos

Las niñas comenzaron adornar el arbolito navideño, sin antes pedir sus deseos
La delegación de Yachasunchis, fue recibido por el profesor Lucas Ancco, que inmediatamente formó a los pequeños y en orden ingresaron a una de las dos aulas, en la otra los visitantes preparaban la jornada por la Navidad.
La primera actividad fue el desarrollo de un taller sobre “La Paz y Navidad”, los pequeños aprendieron que tan importante es vivir en hermandad con los vecinos, para luego hacer carteles sobre el tema.
Después la profesora Clara Colque Palomino, les habló que significaba la Navidad y de uno en uno fue presentando los personajes del Nacimiento. Los niños no tuvieron problema en identificar a María, José y al niño Jesús, pero no así a los Reyes Magos, después ayudaron a construir un nacimiento y luego entonaron algunos villancicos, siendo el que mas disfrutaban “Mi burrito sabanero” de la composición del venezolano Hugo Blanco. En seguida les habló lo importante del arbolito de la Navidad, el significado de si de un árbol en el desarrollo de las diferentes culturas, finalmente cada pequeño comenzó adornarlo, no si antes pedir su deseo.
- Hoy ha venido a visitarles un personaje que siempre aparece en Navidad y que ha llegado desde lejos-
Y Clara Colque, comenzó a describir al mencionado personaje en su forma de vestir y de reír, unos cuantos adivinaron de quien se trataba: Papá Noel. La profesora les explicar de que se trataba el mencionado personaje.
De pronto se escuchó un “jo, jo, jo, jo, jo, Feliz Navidad” y Papá Noel apareció en el aula, saludo a los niños y les invitó ir al patio para jugar y luego hacer una pequeña marcha por la Paz no solo en su distrito, sino en el mundo.
Por primera vez los pequeños de Chaiña armaron un árbol navideño

Walberto Quinua, fue el encargado de poner la estrella en el arbolito, por su buen trabajo en las actividades.

Entra el Papá Noel ingresa al salón y los niños se sorprenden de su presencia


Papá Noel, saludó a los niños y estos respondieron, los padres de familia también se sorprenden
Ya era la una de la tarde y pues era la hora del almuerzo, un delicioso pollo ha la brasa, acompañado con un arroz a la jardinera era el menú. Era increíble descubrir que había algunos niños que nunca había comido el tradicional pollo cocido a las brasas del carbón.
En el almuerzo también se contó con la presencia del alcalde del distrito de Cayarani, Benigno Aguate, de la misma manera de los padres de familia que agradecieron a los “Yachay”.
Cuando llegó la tarde y comenzaba hacer frío y las nubes amenazaban con descargarse en un fuerte aguacero, se sirvió el chocolate caliente junto aun penetoncito.
La última parte fue para la entrega de los juguetes, ropa interior, una chalina y un panetón. La alegría que reflejaba en el rostro de los niños era indescriptible, espontáneamente aplaudieron, sin duda eran felices y difícilmente podrán olvidar ese día.
El reloj marcaba las 4.35 de la tarde, en el firmamento un ruedo estruendoso anunciaba el inicio de la lluvia y era hora de partir de la delegación de Yachasunchis: Rocío Huillca, Clara Colque, Alan Mayta, Sergio Chamana y Rómulo Leanderas. En Chaiña aquel 19 de diciembre había llegado la paz y Navidad, dependía de los allí que se quede para siempre.


En el patio de la escuelita de Chaiña, los niños jugaron con Papá Noel

Junto a la atleta Rocío Huillca, los niños y Papá Noel realizaron una pequeña marcha por la paz


El alcalde de Cayarani Benigno Aguate, dio un mensaje a los niños por la Navidad


En día frio y nublado, los niños gozaron y tuvieron calor, alegría y luz de la Navidad

En pleno almuerzo, un buen pollo a la brasa acompañado arroz a la jardinera

Las niñas disfrutan hasta el último huesito

El coordinador de Chaiña Sergio Chamana, sirviendo la gaseosa para los niños

Un salón de la escuelita de Chaiña, sirvió de comedor

El alcalde de Cayarani Benigno Aguate, sirviendo el chocolate a los pequeños

La autoridad de Cayarani, también quiso agasajar a los pequeños

A soplar y fuerte porque el chocolate esta caliente

¡Ahora sí. A disfrutar el rico chocolate!

La felicidad se refleja en la sonrisa de las pequeñas

Bueno la hora más importante para los niños Papá Noel, entregara los regalos
El momento de la entrega de los juguetes y el panetón, fue el más esperado por los niños.

Papá Noel y el coordinador de Chaiña Sergio Chamana, entregaron los presentes.

La destacada deportista Rocío Huillca, también participó de la actividad

Un gran ambiente de fiesta se vivió el sábado 19 en el anexo de Chaiña

Los niños muestran sus regalos, los paquetes pequeños contienen ropa interior

El presidente de Yachasunchis, Rómulo Leanderas, premia al mejor niños de las actividades del 2009, Walberto Quinua.

Los pequeños con sus panetones y además con algunos dulces

Pese a que ya tenían sus juguetes, los pequeños no salían de su asombro

Antes de salir al patio tenía que dar un beso al “Niñito Jesús” y pedirle por la paz

Por primera vez llega a Chaiña una institución particular para celebrar la Navidad

Es hora de abrir los regalos


-¿Y que te tocó?- Parece preguntar el pequeño

La foto del recuerdo, con charco de agua y todo producto de la lluvia

¡Aplausos para los niños, ellos se lo merecen!

lunes, 14 de diciembre de 2009

NAVIDAD 2009 EN TAPAY

PAPA NOEL ADELANTÓ LA NAVIDAD EN TAPAY


¿Hasta qué edad creemos en Papa Noel? Cuando somos niños, quisiéramos que ese viejecito nos responda las cartas o adivine nuestros deseos para tener ese regalo anhelado.
A qué edad nos damos cuenta de que Papa Noel no existe, que es una fantasía, porque es sólo alguien que se disfraza. “¡Se pone una máscara no má!”, dice el pequeño Fas Riveros de 8 años.
Incluso, Naybe Ala de 6 años, también sabe que Papa Noel es ficción. “Uno de ustedes se va a disfrazar, ¿crees que no se?”, me increpa, y sólo atino a responder que Papa Noel si existe y vendrá mañana.
Danitza Riveros oye a su hermano Fas y no quiere creerle, tiene 5 años y parece que sólo le importa que alguien llegará y le traerá regalos. ¿Y tú crees que Papa Noel existe? Le pregunto. Y me contesta con una mirada de niña ilusionada e inocente.
Todavía es sábado (12 de diciembre), es de noche, y algunos niños nos encuentran en una de las oficinas del municipio de Tapay y nos gritan que uno de nosotros se disfrazará de Papa Noel.
Nos miramos, y en realidad, sólo tenemos tres opciones, o Rómulo, o Paúl o yo. Bromeamos con que el disfraz alquilado será para Paúl y todos reímos. Se terminó de forrar todos los regalos y ponerles nombres y es hora de descansar, porque mañana debemos recibir a Papa Noel.
Amanece, un agradable desayuno ofrecido por Rosmery Rodríguez, la esposa del alcalde Isidro Llanquecha que nos alojó en su casa, y ya estamos en el colegio. Clara Palomino, responsable del área de educación de YACHA, aplica un taller sobre el amor y el significado de la navidad, motiva a los niños con un audio que trata de una familia que olvidó que la abuelita todavía vive y que la ignoran por completo.
Los niños escuchan atentos y luego, se alborotan haciendo un recuerdo de navidad con platos descartables y piezas de corrospun de colores y algodón, que luego regalarán a sus propios abuelitos.
Algunos niños llegaron tarde, pero pronto se acoplan al grupo, la profesora Clara concluye el taller y está todo listo para completar la fiesta de la navidad.
Los pequeños siguen diciendo que Papa Noel no existe, pero eso ya no importa, se distraen arreglando el árbol de navidad que pusimos en el centro de la única y principal plaza del pueblo, y por el megáfono público los provoco diciendo que Papa Noel estaba llegando pero se cansó, y ya no vendrá.
Ya no importa si es alguien disfrazado o no, en ese momento no importa quien, los niños motivados por el equipo de YACHA empiezan a gritar llamando a Papa Noel. El profesor Paúl Condori les explica que efectivamente uno de nosotros se disfrazará, pero que realmente representa a Papa Noel, y los niños gritan más fuerte.
Puedo verlos desde el municipio, cuyas ventanas dan a esa pequeña placita, el cielo despejado no frena los rayos candentes del sol, y empiezo a ponerme ese disfraz alquilado, sabiendo que cuando use la máscara tendré muchas dificultades para ver.


Naybe, Fas y Cinthya, niños del poblado de Tapay, recibieron una chocolatada, juguetes y panetones de parte de la Asociación Yachasunchis Pukllasunchis.



Rómulo Leanderas, presidente de la Asociación Yachasunchis Pukllasunchis, conversando con los niños del significado de la Navidad, antes de empezar un taller sobre la natividad de Jesús.

Los niños aprenden hacer adornos para la Navidad, y son guiados por Rocío Huillca, Christian García y Clara Colque.


Los pequeños, preparan una linda tarjetas que serán entregados a sus abuelitos.


¡Listo! Terminaron de hacer la tarjeta que es un “Papá Noel” y un Árbol de Navidad, ahora hay que salir a la Plaza para jugar.



En forma ordenada y jugando al trencito llegan hasta la Plaza de Tapay.


De pronto, aparece Papa Noel, desde un costado de la plaza. Algunos niños, los que creen y los que no creen en este viejecito cano, corren hasta él, los primeros para ayudarlo a llegar porque trae un gran saco rojo, y los segundos, para ver quien es el que se disfrazó.
No veo las gradas, mi visión está limitada pero puedo percibir que algunos niños quieren ver mi cara, quieren reconocerme, me miran, se miran entre ellos; mientras que los más pequeños me abrazan y me ayudan, siento que corren alrededor mío y algunos incluso, quieren meter la mano a mi saco rojo repleto de paquetes.
Llego, por fin, al centro de la placita, me acomodo la “panza” que improvisé porque muy gordo no estoy, e intento hacer bromas, no lo logro, no tengo ese carisma, pero los niños me miran atentos.
Minutos antes, ayudé a esos pequeños a hacer sus recuerdos de navidad con pegamento UHU y terminé con la mano izquierda manchada con residuos de ese producto transparente, y Renzo, al ver mi mano, grita como campeón, “¡es el Christian, es el Christian, ya sabía!, y ante sus gritos, los que no creen en Papa Noel, se acercan a mí, para confirmar el descubrimiento.
Mientras que los niños que creen en Papa Noel, no quieren escuchar a Renzo ni a los otros, me miran y se agarran las manos, se tapan la cara del sol, se impacientan, y esperan el reparto de regalos.
Los regalos tienen nombres, empezamos a llamar uno a uno, se acercan, y todos, los crédulos y los incrédulos, abrazan a Papa Noel, reciben sus paquetes dobles, los abren, y la mayoría ya empieza a jugar.
En ese momento, también disfrutaban su chocolatada con biscocho, y mientras tomaban ese refrigerio ofrecido, miraban sus juguetes y se miraban entre ellos, comían y jugaban, con los camioncitos, las ollitas, o los juguetes educativos que donó a YACHA la señora Marita Letts desde Lima.
Ya pasó el mediodía y apuramos el ritmo porque debemos iniciar el retorno a Arequipa, y empezamos a abrir las cajas de panteones para iniciar la distribución. Un panetón para cada uno. Ellos ya saben que deben llevarlo a sus casas, es algo que ellos ganaron porque participaron en las actividades de YACHA.
Y se lo merecen, el panetón, los juguetes y todo lo que podemos ofrecerles, se esforzaron mucho en los talleres educativos y jugaron todo lo que pudieron en las clínicas deportivas programadas. Simplemente, aprendieron jugando.
(Christian García)

Tras explicarles sobre la Navidad, así como cantar algunos villancicos los pequeños comienzan adornar el arbolito. Cada bolita que colocaban era un deseo que pedían los niños en forma secreta.




Los pequeños quedaron maravillados de cómo ellos habían decorado el arbolito



Naybe, a voz tendida, llamando a Papá Noel…



Y llegó Papá Noel, bajando las gradas junto a unos niños para llegar al centro de la Plaza



El simpático viejito preguntando a los niños si se han portado bien.



Los pequeños hacen entrega de las tarjetas que hicieron a sus abuelitas.



Nieta y abuela, más unidas que nunca por el espirito navideño que llegó a Tapay.



La ahora más esperada por los niños, el de abrazar a Papá Noel y recibir sus regalos



Los niños de Tapay, por segundo año consecutivo pueden disfrutar de la compañía de Papá Noel por la Navidad.



La pequeña Danitza, con sus regalos



Estos pequeños no esperaron a terminar sus chocolates y se pusieron a jugar con el rompecabezas que se les regalo.



Cada niña y niño de Tapay, recibió un panetón para que lo puedan compartir con su familia en Navidad.




En rinconcito de la Plaza, donde había sombra, buen lugar para ver de que se trata los regalos.